Infografia: Portabebes
http://www.consumer.es/web/es/bebe/bebes/4-6-meses/2012/02/09/206886.php
La leche materna hace adultos pacificos
http://www.youtube.com/watch?v=GUX6tgNKilo
Ácidos grasos leche materna reforzarían desarrollo de prematuros
Los ácidos grasos omega 3 de la leche materna reforzarían el crecimiento y el desarrollo de los bebés prematuros inmediatamente después del parto.
Un equipo de investigadores en Brasil realizó un estudio sobre 37 bebés prematuros y halló que cuantos más ácidos grasos omega 3 tenía la leche materna, mayor era el aumento de la talla, el peso y la circunferencia de la cabeza del bebé en los primeros seis meses de vida.
Los resultados demuestran la importancia del consumo de omega 3 de la madre durante el embarazo y la lactancia, publicó la edición en internet de la revista Lipids in Health and Disease.
"Los ácidos grasos poliinsaturados de la alimentación pasan a la leche materna y, por lo tanto, al bebé", escribió el equipo de la doctora María G. Tavares do Carmo, de la Universidad Federal de Río de Janeiro.
Sería particularmente importante para los bebés prematuros, que suelen tener niveles bajos de grasas omega 3 en sangre al nacer, recibir la cantidad suficiente a través de la leche materna.
Las grasas omega 3 son vitales para el desarrollo del cerebro y de los ojos, tanto antes de nacer como durante los primeros años de vida. La leche materna contiene grasas, pero las concentraciones dependen de la dieta de la mujer.
La principal fuente alimentaria de los omega 3 es el pescado graso, como el salmón, la caballa, las sardinas y el atún. Pero dado que los pescados grasos suelen tener también mercurio, que es tóxico para las células nerviosas en desarrollo, las mujeres no deberían consumir demasiada cantidad durante el embarazo y la lactancia.
En Estados Unidos, las autoridades de salud recomiendan que las mujeres embarazadas y que están amamantando no coman más de dos porciones por semana. Deberían además evitar por completo ciertos pescados con altos niveles de mercurio, como el tiburón, el pez espada y la caballa.
Otras fuentes de omega 3 son las semillas de lino, el aceite de canola y la nuez.
Nuestra compañera Carolina ha escrito un libro
Por Rosa Jové
La primera vez que vi este maravilloso manuscrito estuve de acuerdo con lo que se dice en el epílogo: no deja indiferente. Guste o no guste, te remueve hasta lo más hondo. En muchas de sus páginas algunas nos veremos reflejadas y nuestros ojos se humedecerán conforme avance la lectura. Otras, menos afortunadas, no sentirán tanta emoción pero seguro que tendrán material para reflexionar. Ante estas páginas la neutralidad no existe.
Porque se trata de madres que, más que desnudar su alma, se la arrancan para que el mundo vea bien clarito lo que sienten, lo que son o lo que quieren ser. Mujeres valientes que no se acomplejan y que se rebelaron en su día para ser mujeres y madres tal y como ellas querían y no como se les quería imponer.
Son historias de quince hadas de la maternidad que entre pañales y pucheros, entre trabajos varios y noches sin dormir invocaron al duende de sus sentimientos que se hizo visible en forma de letras y espacios. Son hadas verdaderamente mágicas pues encuentran tiempo para todo, saben de juegos y canciones y curan dolores de barriga con un dulce beso que sale de sus labios. En este libro, además demuestran que escriben como los ángeles.
Al igual que las hadas son invisibles a los ojos humanos no entrenados y por eso solo se reconocen entre ellas o las reconocen aquellos a quienes aman. Quizás uno de los objetivos de este libro es que la gente las entienda y las ame para así poder empezar a verlas. Pero no solo a ellas, sino también a las que son igual que ellas. Porque este mundo está poblado de miles de hadas, lo que sucede es que no todas se atreven a escribir. El objetivo es hacer visible lo que parece ser que hoy aún no se sabe ver.
Es curioso constatar cómo algunos textos están escritos desde la primera persona, desde la madre que se habla a ella misma. En otros es la madre que mantiene una conversación con su bebé y en otros con la sociedad. Porque cada una escribe lo que siente, lo que quiere escribir y a quien quiere escribir. Hay textos más intimistas y poéticos, textos más reivindicativos y prosaicos, pero todos destilando magia.
Me gustaría elegir una frase, un trocito de texto para que las personas que lean este prólogo puedan empezar a saborear lo que les espera. Pero…¿Cómo elegir solo uno? Si antes hablaba de 15 hadas he de mencionar ahora que este libro lo forman 46 pequeñas obras de arte. Elegir un fragmento de cada una quizás sería más correcto, pero tampoco haría justicia a la obra.
Me decido, pues, por buscar un resumen que los abarca a todos y me viene una palabra a la mente: amor. Lea el texto que lea sale el amor (sobre todo el amor maternal, pero también otros tipos de amor). Destila amor por los cuatro costados. Creo que si este libro fuera como una bolsita de té, haría una deliciosa infusión de amor.
Lean, emociónense, aprendan y amen. Eso es lo que van a encontrar en las siguientes páginas, nada más y nada menos.
Lleida, primavera de 2011.
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INFORMACIÓN:
Uso seguro de los portabebes
Portabebés sí, pero con la máxima seguridad.
A continuación algunas indicaciones para asegurarte de que tu bebé va en el portabebé de la forma más segura posible.
1. Asegúrate de que tu bebé pueda respirar en todo momento. Los portabebés permiten a los padres tener las manos libres para hacer otras cosas, pero siempre deben permanecer activos en el cuidado de su hijo. Ningún portabebés te puede garantizar que tu bebé respira correctamente. Es responsabilidad de los padres hacerlo.
2. Nunca dejes que el bebé llevado en portabebés (o cualquier otro medio) esté colocado de tal manera que el mentón le toque sobre el torso. Esta regla se aplica tanto los bebés que son llevados en brazos, en portabebés, en sillas para automóvil, o en cualquier otro tipo de asiento o situación. Esta posición puede restringir la capacidad del bebé para respirar. Los recién nacidos no tienen el control muscular suficiente para abrir sus vías respiratorias cuando se colocan en esta posición.
3. Nunca cubras la cabeza y la cara del bebé con tela. Cubrir la cabeza y la cara te impide ver como se encuentra tu bebé. Comprueba como está frecuentemente.
4. No saltes, corras o hagas cualquier otra actividad que someta a tu bebé a movimientos de temblor, de rebote o similares. Estos movimientos puede causar un daño en el cuello del bebé, la columna vertebral y / o el cerebro.
5. No utilices nunca un portabebé, cuando viajes en automóvil o mientras conduces una bicicleta. Los portabebés no pueden proporcionar a tu bebé la protección que las sillas homologadas de coche o aquellas diseñadas para ir en bicicleta le proporcionan.
6. Utiliza sólo los portabebés que son apropiados para la edad de tu bebé y su peso. Por ejemplo, las mochilas ergonómicas pueden ser útiles para ir de excursión con los bebés mayores y niños pequeños, pero no son apropiadas para los bebés que no pueden sentarse sin ayuda durante períodos prolongados. Por favor, ten en cuenta el propio crecimiento físico y el grado de desarrollo de su hijo.
7. Inspecciona tu portabebé con regularidad para asegurarte de que está bien. Comprueba el tejido, costuras, hebillas y cualquier otro elemento que contenga. Hazlo cada vez que lo utilices para evitar sorpresas desagradables. No uses un portabebé a menos que te parezca que se encuentra en perfecto estado.
8. Algo que no harías durante el embarazo debido a un riesgo mayor de caídas, tampoco lo debes hacer al llevar un bebé. Por ejemplo, el riesgo de caerse aumenta cuando subes una escalera, montas a caballo, o vas a patinar. Tu riesgo de caída también aumenta en superficies resbaladizas como las de una bolera, una actividad de navegación, nieve o hielo. Cuando un bebé está en el vientre de su madre, se encuentra bastante protegido, pero un bebé en brazos o en un portabebé que no tiene esta protección.
9. Si tienes que usar elementos de protección mientras realizas una actividad significa que no debes hacerla llevando un bebé. Los portabebés no proporcionan protección auditiva, protección ocular, protección contra proyectiles (como piedras arrojadas desde una cortadora de césped), protección contra los vapores o el polvo que pueden estar presentes al llevar a cabo ciertas tareas de limpieza del hogar, o la protección contra las caídas.
10. Protege a tu bebé contra los agentes externos. Sus extremidades y cabeza pueden necesitar protección solar. No abrigues demasiado a tu bebé y no uses un portabebé en circunstancias que podrían hacer que el bebé sufra estrés por calor. No dejes que tu bebé pase frío en invierno.(Hay excelentes abrigos, y cobertores de porteo, y puedes usar también accesorios como calentadores, zapatitos y gorros).
11. Sé consciente de lo que tu bebé puede alcanzar. En particular, ten en cuenta que un bebé llevado en la espalda puede alcanzar cosas que no puedes ver. No coloques objetos sueltos en el portabebé que puedan suponer peligro de asfixia, puedan dañar a tu bebé, o puedan cubrirle la cara.
12. La nariz del bebé debe estar despejada en todo momento. Cuando el bebé se duerme la nariz debe quedar bien arriba. La tela o la capucha debe sujetar la cabeza y la nuca del bebé dormido.
13. Ten cuidado al consumir alimentos o bebidas calientes cuando tu bebé está en el portabebé.
14. Sujeta a tu bebé con los brazos cuando te inclines o te agaches. Y hazlo siempre doblando las rodillas.
Posiciones no recomendadas:
Tu bebé debe estar bien cerca del cuerpo, bien alto en el pecho, en la misma posición que si lo abrazaras con tus brazos. Llevar a tu bebé no debe lesionarte la espalda. Si te duele la espalda es posible que lleves el portabebé demasiado bajo, demasiado apretado, o que el tejido esté retorcido.
El asiento del portabebé no debe cubrir sólo la parte de las nalgas del bebé, sinó que debe llegar desde la parte posterior de una rodilla hasta la otra. Cuanto más amplia sea la tela extenida, mejor soporte y mejor posición obtendremos.
En posición vertical, las rodillas de tu bebé deben situarse al nivel de su cadera o más arriba y en posición "ranita" o "en cuclillas". Así, se llena la cavidad de la cadera, se alinea la pelvis, y se coloca la columna vertebral en una posición redondeada natural. No coloques las piernas flexionadas de tu bebé debajo su culito. Esta presión en las piernas le podría impedir el flujo de sangre o pinzar un nervio.
Después de amamantar a tu bebé, no olvides volver a tensar el portabebé de manera que esté bien ajustado y el bebé en la posición correcta. El bebé debe estar siempre lo suficientemente cerca de tí para que puedas darle un beso en la frente.
IMPORTANTE: Bebés prematuros, recién nacidos con bajo peso, bebés con infecciones respiratorias, con bajo tono muscular... deberían ser llevados en una poisicón vertical y no en posición horizontal (cuna, hamaca) en el pecho de su portador. Aquellos que practican los Cuidados Madre Canguro o "método canguro" sitúan a su bebé en posición vertical. La posición horizontal en el portabebé no está recomendada para periodos largos de tiempo porque esta posición con las piernas juntas no es ideal para el correcto desarrollo de las caderas (especialmente en bebés con una displasia de cadera).
Después de leer todas estas indicaciones, te recordamos que debes usar el sentido común y tu mejor juicio cuando se trata de mantener a tu bebé seguro. El bebé más seguro está con su madre atenta, amorosa e intuitiva bien cerca!
Articulo original con fotos en: KANGURA
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NOTICIAS:
La leche materna se podrá usar para predecir el riesgo de cáncer
Un estudio de la Universidad Amherst de Massachusetts liderado por la doctora Jennifer Arcaro ha encontrado indicios de que la leche materna podrá servir para determinar si una mujer tiene, por genética, un riesgo elevado de desarrollar un cáncer de mama. Se recogieron muestras de leche de ambos pechos de 250 mujeres lactantes con un alto riesgo de padecer cáncer y que debían someterse a una biopsia. En la mayoría de casos los tumores resultaron ser benignos, aunque se halló la enfermedad en 13 mujeres.
Jennifer Arcaro decidió estudiar la leche materna porque tomar muestras del pecho mediante biopsia no sólo es invasivo, sino que sólo proporciona muestra de las células de un área del pecho. La leche materna contiene millones de células provenientes de varias partes del pecho y por tanto podría ser más una muestra más representativa de cualquier actividad cancerígena del pecho.
En la leche, los investigadores aislaron las células epiteliales que cubren el interior del pecho y tienen más probabilidad de convertirse en un turmor. Los científicos examinaron 3 de los 12 genes dentro del DNA de esas células que se sabe que juegan un papel destacado en el cáncer de mama. Algunos de esos genes mostraron unos cambios, conocidos como metilación, que se piensa que anteceden al desarrollo del cáncer. En el estudio se buscaron señales epigenéticas en los genes, señales químicas que indican al cuerpo que “encienda” esos genes para que se produzca la metilación.
Entre las mujeres diagnosticadas mediante una biopsia con cáncer en un pecho, los investigadores encontraron un aumento importante en las señales epigenéticas del gen RASSF1 en la leche de ese pecho, comparado con la leche del pecho sobre el que no se hizo la biopsia y también superiores a las muestras de 112 mujeres sanas de un estudio anterior. El gen RASSF1, cuando funciona correctamente, evita que las células se conviertan en cáncer, pero sometido a la metilación su funcionamiento cambia y aumenta el riesgo de desarrollar un tumor maligno. Entre las mujeres que tenían un tumor benigno, también se vieron cambios en el gen RASSF1, pero el nivel de metilación era más bajo. Los investigadores creen que esa señal es lo suficientemente significante para garantizar un cribado para mujeres y recomiendan hacer más estudios para analizar cambios en otros genes. Se está llevando a cabo un estudio a largo plazo con el 80% de las mujeres del estudio original.
Los investigadores garantizan en un 100% que las madres lactantes no pasan células cancerígenas a los bebés durante el amamantamiento, ya que el cuerpo de los bebés trata estas células como cualquier proteína, “rompiéndola” en el estómago y el tracto digestivo.
Se necesita un estudio fiable y barato para determinar el riesgo de desarrollar cáncer de mama, pero el potencial de la leche materna para este fin todavía no está establecido. La doctora Arcaro remarcó que este test no sustituiría a las mamografías, pero podría señalar qué mujeres sufren un mayor riesgo de desarrollar el cáncer y, por tanto, deberían comenzar con los controles antes.
Extraido de:
BEBE A GO-GO